
Probar cosas nuevas en la cama es un componente esencial para sentar los cimientos de una relación más sólida y divertida. Pero… animarnos a experimentar en el sexo, implica adoptar una filosofía donde la imaginación figure como la única limitación al momento de practicar el rito amoroso con nuestra pareja.
Ideas como la inclusión de nuevas técnicas, juegos y juguetes sexuales en los encuentros íntimos, fortalece el vínculo que tenemos con nuestro/a compañero/a creando una mayor complicidad. Desgraciadamente, hasta las parejas más experimentadas, incluyendo las que se aman con muchísima intensidad, atraviesan por crisis sexuales en las que la pasión se desvanece y la cama se torna en un lugar frío y monótono.
Las razones son muchas; el cansancio, la rutina sexual, incluso hasta el hecho de conocerse demasiado bien, puede hacer naufragar el acto sexual convirtiéndolo en una experiencia completamente vacía. Por tanto, la necesidad de probar cosas nuevas en la cama debe ser un “must” en todos esos aventureros/as que procuran mantener viva esa llama que los impulsa a querer más y más de su compañero/a.
¿No sabéis por dónde empezar? El secreto está en los juegos previos. Y es que limitar los preliminares al cunnilingus y a la felación, indica que es hora de ampliar los horizontes. En STOYINLOVE revelaremos algunos trucos que os ayudarán a revivir la pasión que alguna vez os permitió alcanzar el clímax.
¿Cómo probar cosas nuevas? ¡Empieza por hacer juegos previos!
La iniciativa de probar cosas nuevas en la cama a través de juegos previos, no solo representa una forma idónea de ayudar a tu pareja a relajarse y sentirse deseada, también es una manera de garantizar que la fase de excitación será más intensa.
¿Te preguntas por qué? Bueno, los preliminares son todas esas acciones que realizamos de cara al acto sexual. Ellas nos ayudan a desinhibirnos, a hacer que la experiencia sea más divertida y a elevar el deseo. He aquí la importancia de experimentar aventuras nuevas durante los juegos previos. Veamos…
Comienza el juego fuera de casa
Una de las acciones que ayuda a incrementar la excitación y que la dan un toque divertido al acto íntimo, es ser tocado o tocada en público por nuestra pareja. El rito amoroso no tiene por qué empezar en la habitación, un gesto sexy o una caricia fuera de casa es un catalizador del apetito sexual y abre camino a la creatividad. Además, nos prepara para lo que viene.
Durante una cena o una noche de cine, una simple caricia en el muslo de tu pareja con movimientos lentos y, luego deslizar suavemente las uñas hacia sus áreas íntimas, le dará un toque súper hot al acto previo. Por último, deja que la lívido de la pareja se dispare, esperando ansiosamente la factura o el final de la película, para saciarla lo más rápido posible.

El masaje erótico
Si tu compañero/a acaba de regresar de un largo día de trabajo, sugiérele liberar la tensión con un buen masaje. Ojo, no le digas que se trata de una sesión erótica para generar ese efecto sorpresa que tanto nos encanta.
La piel es nuestro órgano sensorial, probar cosas nuevas en la cama con un masaje erótico, es por tanto una oportunidad para intensificar las sensaciones y llevar el deseo a otro nivel. Para lograrlo, resulta importante estimular la cabeza, las orejas, los pezones, los pies… y las zonas erógenas usando diferentes partes de nuestro cuerpo; desde las manos, la lengua hasta nuestras partes íntimas.
De este modo, se genera una mayor cercanía con la pareja y dará lugar a orgasmos más intensos.
El contacto visual
Dedicar un tiempo a mirarse durante el rito amoroso es una técnica muy subestimada en los juegos previos. Mantener el contacto visual con nuestra pareja en los preliminares y durante el acto sexual tiene una carga erótica bastante alta. Eso sí, resulta imprescindible valorar cada mirada, cada risa y cada gesto que se suscite en el encuentro íntimo.
El striptease
Hacerle un striptease puede ser un gran acierto al momento de querer probar cosas nuevas en la cama. Atrévete a dejar de lado las inhibiciones y haz salir esa persona seductora y creativa que vive en tu interior.
A continuación, compartimos algunos consejos para hacer un striptease sin fallar en el intento:
- Escoge la lencería adecuada y con la que te sientas cómodo/a y sexy.
- También puedes usar pelucas, máscaras y otros accesorios, como sombreros, plumas... ¡Dale rienda suelta a la imaginación!
- Complementa el ambiente con velas y una música que te permita liberar ese instinto salvaje que habita en ti.
- No tienes por qué hacer un baile coreografiado, solo déjate llevar por el ritmo y la sensualidad.
- Procura quitarte la ropa mirando a los ojos a la otra persona, al mismo tiempo que haces movimientos seductores.
No te preocupes si se ríe durante la actuación: las risas durante este tipo de juegos previos es un indicio de que ambos os estáis divirtiendo. Por tanto, es una excelente manera de romper el hielo y ayuda a la relajación.

¡Mirad cómo me masturbo!
Masturbarse frente a tu pareja puede ser intimidante al principio, pero no tiene por qué serlo. Cuando estemos junto a ella y la atmósfera comience a calentarse, considera tocarte mientras lo/la besas. Así le haremos saber cuánto disfrutamos tocándonos.
Los hombres suelen excitarse muchísimo al ver a una mujer masturbarse. Por supuesto, no escatimes a la hora de incluir un juguete sexual, como un vibrador o un plug anal.
Dibuja un delicioso mapa en el cuerpo
Una gota de miel aquí, una gota de chocolate allá. Un poco de crema en los pezones y así sucesivamente, le añadirá un sabor especial al encuentro íntimo. ¡Vamos! Mapea las zonas erógenas de tu pareja con dulces o productos comestibles. Y es que un viaje glotón por la geografía de tu compañero/a os hará disfrutar a ambos.
Conclusiones
Las posibilidades para probar cosas nuevas en la cama son infinitas. Hay muchísimas propuestas que pueden hacer de vuestros encuentros sexuales, una aventura muy, muy excitante. Prácticas como el mindfulness sex, el masaje prostático, e incluir juguetes sexuales como los succionadores, son apuestas que suponen un gran acierto para romper con las barreras de la rutina sexual.
Es importante recordar que debéis mantener la complicidad durante los juegos previos. Es decir, a ambos os debe gustar la idea. Por un lado, la mujer se sentirá más deseada, por el otro, el hombre podrá romper sus inhibiciones.
Nuestro consejo final: elige una noche en la que los dos estéis dispuestos a practicar juegos preliminares que os parezcan divertidos y excitantes. Podría ser un masaje erótico o un juego de dados, por ejemplo. Posteriormente, la imaginación de ambos encontrará un terreno fértil a medida que comencéis a probar cosas nuevas en la cama, logrando encender esa llama que estaba extinta.