
En estos tiempos en los que tenemos toda la información disponible en nuestra palma de la mano ya no es un secreto que el punto G masculino se encuentra en el recto y se trata de nada menos que de la próstata.
¿Sorprendido? No lo creo. Lo que tal vez sí te despierte curiosidad es que tu punto G está ahí; en silencio y en las cavidades de tu ano, esperando a ser estimulado con un masaje prostático para que explores una versión más pura e intensa del orgasmo.
Puede que parezca mentira, pero se cree que los orgasmos prostáticos son más explosivos que los orgasmos “clásicos”. Si no nos crees, solo hay una forma de saberlo: regalándote la oportunidad de vivir un masaje prostático en carne propia.
¿Te animas? Que hayas entrado a leer este artículo nos dice que tu curiosidad por descubrir más acerca de esta técnica es intensa, pero ¡No te preocupes! Querer probar nuevas sensaciones en tus aventuras íntimas no es un pecado y te muestra como un hombre dispuesto a romper tabúes.
Y la verdad es que no pudiste haber acabado en un sitio mejor para sentirte en plena libertad sexual y desentrañar los secretos más profundos del orgasmo prostático.
Beneficios del masaje prostático
Para empezar, nos sentimos obligados a aclarar que el mundo de los masajes prostáticos tiene su génesis en tratamientos médicos alternativos que, supuestamente, mejoran la salud de la próstata (porque aún no han sido comprobados del todo).
Pero, desde que muchos hombres descubrieron que esta técnica podía desatar todo un torbellino de sensaciones placenteras que, por lo general, terminan en un final feliz, su práctica se realiza más con fines sexuales que cualquier otra cosa.
Para hablar de sus beneficios, los desglosaremos en dos categorías:
Beneficios para la salud:
- Es un tratamiento alternativo para la prostatitis (inflamación de la próstata)
- Mitiga la presión sobre el tracto urinario adyacente.
- Ayuda a combatir la disfunción eréctil.
- Se cree que es ideal para tratar la Hiperplasia prostática benigna.
Beneficios para el sexo:
- Hace que el acto sexual sea más placentero.
- Mejora la cercanía entre parejas.
- Es una oportunidad para conocer mejor tu cuerpo.
- Se alcanzan orgasmos más intensos.
- El orgasmo prostático se puede explorar en pareja o solo.
¿Qué hace que el masaje de la próstata guste tanto?
Piensen lo que piensen y digan lo que digan los hombres más conservadores, es una realidad que la próstata es una zona erógena masculina. Esto explica por qué genera una respuesta sexual cuando este órgano del tamaño de una nuez se estimula adecuadamente.
El hecho es que la próstata está rodeada de terminaciones nerviosas que, al entrar en contacto con el dedo, un pene o un juguete sexual, despiertan sensaciones de placer. Por otro lado, tiene un rol importante en la producción de semen y al ser estimulado correctamente produce un orgasmo más potente durante la eyaculación.
Y para sorpresa de muchos, algunos hombres sostienen que con el masaje prostático se sienten bien, incluso si no alcanzan un orgasmo. ¿Qué os parece?

Diferencias entre el orgasmo “clásico” y prostático
Las sensaciones que se viven en un orgasmo de próstata no son las mismas que se experimentan en el orgasmo tradicional. Por lo tanto, las diferencias no brillan por su ausencia al momento de compararlas y las vamos a poner en relieve a continuación:
- Estimulaciones diferentes. El pene no se estimula de la misma manera que el punto G masculino. Además son dos órganos que funcionan de formas distintas por lo que las sensaciones no pueden ser iguales. Incluso, masajear intensamente la próstata puede provocar deseos de orinar.
- Sensaciones que no se parecen. Para qué mentirte, muchos hombres no disfrutan del masaje prostático, mientras otros se «mueren» por una sesión más. Se dice que el orgasmo de próstata es más explosivo porque los del pene se asocian con 4-8 contracciones pélvicas, mientras que los prostáticos alcanzan hasta 12.
- Tiempo de recuperación. Los orgasmos que son producto de la estimulación prostática requiere de un tiempo de recuperación más corto que los orgasmos del pene. Por eso esta práctica se considera una oportunidad de alcanzar múltiples orgasmos.
Efectos secundarios de una estimulación prostática mal practicada
Los tejidos que cubren el punto G masculino y el ano suelen ser delicados y vulnerables ante posibles cortes, abrasiones y desgarros. Así que, un masaje prostático aplicado de manera brusca puede terminar ocasionando dolores terribles.
¡Hay que tener mucho cuidado! De hecho, en el peor de los casos, estimular la zona de manera agresiva podría provocar un sangrado rectal, un evento que abre camino a posibles infecciones bacterianas o la aparición de hemorroides.
Por eso es normal que en algún foro te encuentres con alguna persona que haya sentido molestias después de una sesión de estimulación prostática. La buena noticia es que estos momentos desagradables se pueden evitar.
Precauciones a tomar antes y durante un masaje en el punto G masculino
Ningún aventurero sexual quiere sufrir una lesión ni mucho menos sangrar por el ano, ¿Cierto? Y es que el propósito de masajear la próstata del hombre durante el acto sexual es sentir placer y alcanzar el orgasmo.
Por ello, recomendamos tomar las siguientes precauciones:
- Corta y lima tus uñas antes de realizar el masaje prostático.
- Lava y seca bien las manos.
- Cubre tu dedo con un lubricante a base de agua o con base de silicona. Los hay que son específicos para ello.
- Puedes usar guantes de látex para brindar protección extra si lo deseas.
- No practiques esta técnica si padeces de hemorroides.
- Se desaconseja el masaje en la próstata para hombres con prostatitis bacteriana aguda porque solo empeorará las cosas.
- Quien reciba el masaje puede ducharse antes para eliminar la materia fecal de la zona (y evitar un episodio poco agradable).

Cómo alcanzar el orgasmo prostático
Si piensas que mereces ser compensado por tu pareja con una estimulación prostática para explorar un orgasmo que te deje temblando, el primer paso para lograrlo es trabajar en conseguir un buen estado de excitación, ya sea con besos, juegos o cualquier acto preliminar.
La excitación moverá la próstata ligeramente hacia arriba y hacia atrás a medida que tu pene se endurece. Cuando esto suceda y ya sientas que tu libido se ha disparado a niveles muy altos, puedes comenzar la acción siguiendo estos pasos:
- Haz que tu pareja aplique lubricante en su dedo índice y alrededor de tu ano.
- Pídele que introduzca su dedo suavemente hasta el primer nudillo.
- Luego que comience a estimular la zona durante unos minutos.
- Una vez que sienta que las cavidades anales se están dilatando que proceda a sacar el dedo y vuelva a aplicar lubricante.
- Después que inserte nuevamente el dedo en el ano, pero hasta el segundo nudillo y que comience a masturbar otra vez.
- Repetir los pasos anteriores hasta llegar al tercer nudillo.
- Al lograrlo, que empiece a palpar un bultito redondo dentro del recto en dirección a la raíz del pene. Ese es el punto G masculino o la próstata.
- Una vez lo encuentre, con la yema del dedo, que comience a masajear la zona con movimientos circulares o hacia delante y hacia atrás.
- También puedes pedirle que aplique una presión suave durante 10 segundos (con la yema del dedo).
Hay otra forma de hacer un masaje prostático que es perfecta para principiantes. Consiste en estimular el punto de G de forma menos directa. ¿Cómo? Pues empujado hacia arriba el perineo, área que está entre los testículos y el ano porque la próstata está cerca de la vejiga y la uretra.
Conclusiones
La práctica adecuada del mensaje prostático puede suponer una entrada libre a todo un mundo de sensaciones placenteras e intensas que, solo los desinhibidos sexuales (como tú) son capaces de explorar cual «arqueólogos del sexo».
Además, las posibilidades son casi infinitas porque no siempre necesitarás de una compañera/o para emprender la búsqueda de orgasmos más fascinantes y memorables con esta técnica.
Tampoco olvidemos que los orgasmos que son producto de estimulaciones en el punto G masculino, aparentemente resultan favorables para tu próstata. Si bien no está comprobado del todo, conseguir un beneficio adicional en términos de salud es algo que tu cuerpo podría agradecer con el paso de los años.
La verdad es que sobran las excusas para atreverte a alcanzar un orgasmo a través de la estimulación de punto G. ¡La decisión está en tu ano, perdón, en tus manos!