
La popularidad del «Mindfulness» se ha disparado a niveles inimaginables. Y es que esta práctica milenaria de origen budista es tan poderosa que se hizo un hueco en las conversaciones de consejeros espirituales, médicos, profesionales del coaching, psicólogos y hasta terapeutas sexuales, en fin… ¡Ya es todo un boom! ¿Por qué será? Bueno, dicen que quienes entran en su dimensión experimentan todo un universo de sensaciones que los ayuda a adquirir una visión diferente de la vida.
¿Exageran? La verdad es que no. El Mindfulness es una técnica de meditación que nos permite conectarnos con las energías que brotan de nuestro interior y del mundo que nos rodea. Todo con un propósito: vivir, explorar y sentir el presente en su máximo esplendor para alcanzar un estado de relajación y concentración plena.
Muchos han adoptado esta práctica como un estilo de vida. Por tanto, la están aplicando en actividades tan cotidianas como comer, caminar y la práctica sexual, sí, el sexo.
Esta última iniciativa ha abierto las puertas a una tendencia que cada día gana más devotos y que conocemos con el nombre de «Mindful sex». ¿Os atreveis a desentrañar los secretos de esta práctica sexual?
¿Qué es el Mindful sex?
El Mindful sex es una filosofía que ayuda a romper los códigos de los hábitos sexuales más arraigados para vivir la intimidad en su estado más puro e intenso. La única «regla» de esta técnica es dejarse llevar, disfrutar de una forma distinta y enfocarse en el viaje (o momento presente).
Para ello, la pareja debe tomarse su tiempo y desacelerar el juego para intensificar los sentidos, ser plenamente consciente de cada emoción que surja durante la aventura y concentrarse en las sensaciones, sin limitar la posibilidad de explorar otras nuevas.
La «razón de ser» del Mindful sex no es centrase en la actuación para alcanzar el orgasmo, sinó enfocarse en todas las sensaciones que se viven durante la velada; desde prestar atención a la respiración, degustar cada beso y cada caricia hasta sentir la calidez que vuestra pareja propaga por vuestro cuerpo, etcétera, etcétera.
Cómo practicar esta técnica sexual sin fallar en el intento
Si hubiese que atribuirle un lema al Mindfulness sexual, sería, sin duda, «lento pero seguro». Porque sí, hay que ir más despacio y estar totalmente presente en cada acción del acto íntimo, en lugar de practicar el sexo de una forma voraz y orientada al orgasmo que impida sentir los sutiles matices del encuentro amoroso.
El primer paso antes de introducir el Mindfulness en el sexo es que ambos saboreéis cada momento de vuestras vidas y coloquéis a la pareja en un torbellino de amor y energía positiva. Así abriréis el camino a experiencias más relajadas e intensas en la intimidad.
Una vez os enfoquéis en daros amor y cuidar de la relación, ya estaréis preparados para comenzar la sesión. Pero ¿No tenéis idea de qué hacer o por dónde empezar? En STOYINLOVE os aconsejamos seguir las siguientes pautas:
- Cread un entorno relax y sin distracciones (apagad el televisor, silenciad la música, colocad el teléfono en silencio…
- Adoptad un estado de ánimo que os permita miraros con amabilidad y ternura.
- Tomaros un tiempo para prestar atención total el uno al otro durante ese momento de intimidad.
- Cerrad los ojos, relajaos. Realizad respiraciones profundas y enfocaos en la respiración del otro.
- Después de unos minutos, abrid los ojos y dedicad un tiempo para mirarse, sonreír y abrazarse. Claro está, ambos debéis valorar cada mirada, cada risa y cada gesto.
- Seguidamente, podéis prestar atención y disfrutar al máximo del cuerpo de vuestra pareja (su apariencia, olor, suavidad, humedad de la piel, su mirada, caricias, etcétera).
- Saboread y sentid las sensaciones que experimentan al hacer contacto con la piel del otro. Podéis integrar un juguete sexual como una pluma estimulantemente, un vibrador o lo que se os ocurra. En este «ritual» no hay límites para la imaginación.
- Recordad que no debéis actuar con prisa, ni pensar en el estrés del trabajo o en cómo gestionar los horarios. Ejecutad cada paso con atención plena y dejaos llevar por el presente.
Y si bien explicamos que el destino del Mindful sex no es el orgasmo, su práctica adecuada os garantizará una sesión íntima con un final feliz. Pero, lo más preciado de esta técnica sexual es que no solo os permitirá alcanzar el clímax, también ayuda a fortalecer el vínculo de pareja y reduce las dolencias durante el acto sexual.

Beneficios del Mindfulness sexual
Mucho más que ofrecer una experiencia sexual diferente y satisfactoria, el Mindful sex también aporta sus bondades físicas y mentales. Ésta práctica tiene el poder de hacer que uno vea y disfrute de la vida de una manera diferente.
La «simbiosis» entre el mindfulness y el sexo tiene poderes casi mágicos, porque:
- Ayuda a reducir la ansiedad y el estrés.
- Contribuye con la limitación de la disfunción eréctil y el vaginismo.
- Facilita los orgasmos y los hará más intensos.
- Aporta más sensualidad y dulzura a la relación de pareja.
- Permite explorar y apreciar las cosas más simples de vuestra pareja.
- Estimula la creatividad en la cama.
- Crea un momento de paz.
- Contrarresta los problemas de insomnio.
- Incrementa la capacidad de concentrarse.
- Fortalece vuestra relación.
- Optimiza la memoria.
- Promueve la inteligencia emocional.

¿Hay más? Por supuesto que sí. El Mindfulness sexual os brinda la oportunidad de ser conscientes de vuestra propia personalidad y de la importancia de disfrutar cada momento. Sin mencionar que abre horizontes desconocidos que, en general, las parejas descuidan por concentrarse más en satisfacer las necesidades de un estilo de vida marcado por el ajetreo y el que hacer diario.
Conclusiones
Encarnar el espíritu del Mindful sex requiere compromiso, distancia y humildad frente a nuestra cultura occidental. Las bondades de esta práctica estarán lejos de vuestra realidad si no os esforzáis y la inversión en esta nueva aventura no es suficiente. Sin exageraciones ni trampas el Mindfulness sexual es beneficioso para todos/as.
Recordemos que esta técnica le hace un desplante a las prisas y a la búsqueda rápida del placer y el orgasmo. Todo lo contrario, demanda tiempo y complicidad entre los implicados para poder abrir camino a una ritualización del encuentro amoroso, sin desligarse de los gustos de cada uno/a.
Al fin y al cabo, dependerá de vosotros encontrar en el Mindful sex un aliado que os traiga alegría y felicidad no solo en la vida sexual, sino en la relación amorosa. Si os dejáis el corazón en esta práctica, los resultados no tardarán en llegar.