
En estos tiempos de liberación sexual y empoderamiento de la mujer ¿Quién no ha experimentado con su clítoris? ¡Qué tire la primera piedra quien esté libre de no haberlo tocado! Hay excepciones, claro está. Sin embargo, por actuar como un “botón” capaz de hacernos alcanzar el éxtasis, este órgano del aparato genital femenino está rodeado de todo tipo de leyendas.
Y a pesar de las cosas que se dicen sobre sus alegrías, dolores, posibilidades y limitaciones, de algo podemos estar 100% seguras: el clítoris es la máxima representación de placer femenino y muchos juguetes sexuales están orientados a su estimulación para alcanzar orgasmos que conseguirán que tu cuerpo se vuelva loco de placer.
Puede que su popularidad haya crecido muchísimo en los últimos años, aun así, el clítoris lamentablemente no es un tema que se aborde con la frecuencia que quisiéramos. Su conocimiento sobre qué es, cuál es su papel, por qué proporciona tanto placer y cómo estimularlo, no suele ser el blanco de conversaciones en las reuniones entre chicas. Incluso en la ciencia ha sido el gran olvidado, ya que no fue hasta el año 1998 cuando se realizó la primera resonancia magnética de este órgano para poder verlo tal y como es.
En STOYINLOVE romperemos el silencio acerca de esta parte del cuerpo femenino que, curiosamente, tiene una solo función: ¡hacernos vibrar de placer! ¿Sorprendida? Entonces atrévete a descubrir todo sobre el clítoris para que lleves tu intimidad a otro nivel.
¿Qué es el clítoris?
El clítoris es una membrana sensible que forma parte del aparato genital femenino, cuya utilidad está orientada única y exclusivamente a brindar placer para alcanzar el orgasmo.
Si se toca y estimula de la manera correcta, este órgano sexual puede disparar nuestra excitación a niveles inimaginables. ¿La razón? Simple; tiene más de 8.000 terminaciones nerviosas sensoriales, lo que la convierte en la zona erógena más sensible de la mujer. Además, está constituida por tres áreas principales:
- La crura. Se encuentra ubicada debajo de la piel y está formada por dos “piernas” de tejido eréctil, que sostienen las estructuras externas al clítoris para conectarlas con el tejido subyacente.
- El cuerpo. Representa la parte central de este órgano y contiene dos columnas de tejido eréctil que, durante la estimulación sexual, acumulan sangre y se endurecen a medida que incrementan su volumen.
- El glande. Es la zona puntiaguda del clítoris, su extensión comienza desde el cuerpo hacia afuera hasta llegar más allá del prepucio. Corresponde la parte exterior de este órgano sexual femenino.

Cómo encontrar el “botón” del placer femenino
Este “botoncito” o pequeña prominencia destinada a regalarnos momentos de placer, se localiza en la parte superior de la vulva. Específicamente, entre los labios y también se le puede llamar glande (la zona visible del clítoris).
El tamaño de esta prominencia puede oscilar entre 0,5 y 1 cm, mientras que la parte interna de esta membrana puede llegar a medir hasta 11 cm (por tanto, equivale al tamaño del pene).
La zona del clítoris que conocemos como el glande, está cubierta por un prepucio y aumenta su tamaño cuando va incrementando la excitación. Es decir, que también puede "ponerse erecto", como el caso del pene.
El papel de la membrana del genital femenino
Como se explicó anteriormente, lo que hace tan único y encantador a este “botón” sexual es que tiene un solo papel en su vida: brindarnos placer. Quien diga que conoce otro órgano diseñado únicamente para propiciar orgasmos, nos está mintiendo. Por tanto, esta membrana es única en su especie y la madre naturaleza nos quiso homenajear con semejante creación.
Eso sí, estimular esta zona erógena, particularmente el glande del clítoris, también fomenta la apertura y lubricación de la vagina, haciendo mucho más fácil el coito o la penetración. Por ello, podríamos decir que este órgano echa una mano para facilitar la reproducción humana.
Sea cual sea su finalidad dentro de la evolución de la especie humana, no podemos dejar de dar gracias a la naturaleza por regalarnos este “botoncito” mágico, considerado por profesionales de la sexología como la principal puerta de entrada al placer femenino.
¿Por qué proporciona tanto placer?
Solo hacen falta unas pocas caricias con los dedos, los labios o la lengua, para excitarnos hasta el punto de alcanzar un orgasmo. Hay que decirlo: el clítoris es la zona erógena más sensible en la mujer. El por qué ya lo conoces: está equipado con 8.000 terminaciones nerviosas, 2.000 más que el pene masculino. ¡Una maravilla!
Desafortunadamente, muchas chicas siguen ignorando la intensidad de los orgasmos que podemos alcanzar a través de la correcta estimulación de este “botoncito”. O lo descubren a una edad más avanzada, posiblemente por los tabúes que aún persisten sobre la sexualidad de la mujer en algunas sociedades, o sobre la masturbación femenina en general (a pesar de los notables avances).
Ojo, cada mujer es única. Si bien el placer que podemos alcanzar con la estimulación de este órgano es muy intenso, hay chicas que muestran mayor interés por el punto G, mientras que otras apuestan más por escarbar la profundidad de su intimidad. En fin… ¡Cada mujer vive su sexualidad, según sus gustos o preferencias!
Aprende a jugar con la zona erógena más sensible de la mujer
Muchos hombres piensan que con saber dónde está ubicado el clítoris tienen el cielo ganado con su pareja, pero estimularlo no es tan simple como parece. Este proceso abarca todo un rito cuidadoso y delicado:
- Acaricia el glande clitoriano con suavidad y ligereza, con la lengua, los labios o juguete sexual. Repito ¡Suavidad y ligereza! Recuerda que es una zona extremadamente sensible.
- Haz movimientos circulares e intercálalos con leves golpecitos. También puedes hacerlo con el pene o un juguete sexual. ¡Hay tantas técnicas de masturbación femenina para probar en pareja o individualmente…!
- Presta mucha atención a las reacciones de tu pareja (o a las sensaciones que experimentas durante la masturbación). Procura descubrir qué movimientos son los más placenteros y sigue ese camino.
- Durante la estimulación, es importante que tu pareja no tenga miedo de comunicar lo que le gusta y no le gusta. La complicidad y la confianza es algo que no podemos dejar de lado nunca con nuestra pareja.
- Una vez el clítoris se hinche y la vagina este lubricada es posible hacer un poco más de presión durante la estimulación, sin descuidar las reacciones a ella.
- De estimulación en estimulación, harás llegar a tu compañera al clímax.
Cuando tu pareja es otra mujer, quizás lo que a ti te gusta no sea lo que a ella le gusta, por lo que los pasos a seguir para ayudar a tu compañera a conseguir el orgasmo de su vida siguen siendo avanzar poco a poco y escuchar atentamente lo que ella (o su cuerpo) te van diciendo.
Pero no todo se debe reducir a dejar nuestro placer exclusivamente en manos de otra persona. ¿Qué hay de la masturbación? El autoconocimiento es de vital importancia para vivir una sexualidad plena. Por ello, animamos a todas las mujeres a conocer su cuerpo a fondo, y eso incluye su vulva y su clítoris. De igual forma que conocemos a la perfección nuestras manos o el rostro que miramos a diario en el espejo, dedicar un poco de tiempo a observar y experimentar a solas con el clítoris favorecerá el camino al placer, tanto si se hace de forma individual como acompañada. De este modo, podremos descubrir con calma y a nuestro ritmo como funciona nuestra puerta de entrada al placer, y cuando incluyamos en el proceso a otra persona, podremos aprovechar el encuentro para mayor disfrute de ambos.

Curiosidades que toda clitoriana debería conocer
Si echamos un vistazo a las encuestas que se realizan regularmente sobre el orgasmo femenino en todas las edades, nos encontramos que el 80% de nosotras somos clitorianas y solo el 20% alcanza al “séptimo cielo” con la penetración.
Sin embargo, esta es una creencia falsa. Cada vez más especialistas coinciden en que el punto de partida de cualquier orgasmo en la mujer siempre es el clítoris. ¿Por qué? Lo descubrirás a través de las siguientes curiosidades:
- Su parte interior se puede estimular durante la penetración vaginal. Esto nos hace pensar que estamos teniendo un orgasmo vaginal cuando es el clítoris el único responsable.
- La crura es accesible a través de la vagina (incluso se dicen que en el sexo anal) y puede estimularse mediante el coito.
- El clítoris es como un iceberg. Solo muestra una pequeña parte de sí mismo. Detrás de este discreto “botoncito” se esconden unos 11 cm que se extienden hasta la vagina. El tamaño varía de una mujer a otra, claro está.
- Todas las hembras de especies mamíferas tienen este órgano sexual. Perros, hámster, conejos, delfines, vacas… ¡No hay excepción!
- Suele presentar “erecciones” en medio de la noche sin ser estimulado. Esta es una muestra de un clítoris saludable.
- Algunas mujeres no soportan su caricia directa y prefieren que estimulen sus alrededores, sobre todo con la lengua.
- Crece durante la vida de una mujer. Normalmente, a los 30 años, tenemos un clítoris cuatro veces más grande que en la adolescencia. Pero continúa su evolución hasta la menopausia alcanzando hasta siete veces el tamaño que tenía al nacer.
Conclusiones
La misión del clítoris es proporcionar placer y nada más que placer. Esto explica por qué este “botoncito” despierta fantasías femeninas y masculinas. El glande del clítoris es la zona erógena más sensible y reactiva del aparato genital femenino. Así, estimulándolo con la yema de los dedos, la punta de la lengua, la ayuda de un vibrador o un pene, lograremos descubrir la magia de este órgano sexual mediante movimientos bien mesurados. ¿A qué esperas para conocer un poco mejor tu clítoris o el de tu pareja? ¡Todo un océano de nuevas sensaciones te está esperando!