
La limpieza y el cuidado de los juguetes sexuales es un principio que sugiere cumplir una serie de medidas higiénicas para preservar nuestra salud. Y es que los productos eróticos pueden convertirse fácilmente en caldo de cultivo de bacterias y virus, que son capaces de transmitirnos enfermedades al entrar en contacto directo con nuestro cuerpo o nuestras partes íntimas.
Por tanto, limpiar adecuadamente nuestros juguetitos antes y después de cada uso, resulta fundamental para evitar experiencias desagradables asociadas con la salud de nuestros genitales. Sin mencionar que la puesta en práctica de este hábito también ayuda a prolongar la vida útil de estos grandes aliados del placer y mantenerlos en buen estado.
Lo que muchos principiantes desconocen es que el concepto de limpieza y cuidado de los juguetes sexuales obedece a una serie de reglas básicas. ¿Qué demonios significa esto? Que no podemos usar cualquier producto para higienizarlos y que cada juguete demanda un proceso de cuidado y desinfección diferente.
Para evitar dañar nuestros juguetes eróticos y mantenerlos libres de bacterias, primero tenemos que consultar las instrucciones de uso del fabricante con el propósito de saber cuáles son las recomendaciones de limpieza a seguir. Sobre todo porque cada material exige una atención distinta.
Aun así, en STOYINLOVE nos volcamos a compartir las normas a seguir en el momento de limpiar estas maravillosas piezas lúdicas. ¡Mucho ojo!
Cómo debe ser la limpieza y cuidado de los juguetes sexuales
Casi todos los juguetes para adultos se pueden enjuagar con agua tibia y jabón neutro. Caso contrario ocurre con los productos que tienen componentes electrónicos como los vibradores, por ejemplo. No todos son resistentes al agua, sin embargo, para higienizarlos de manera eficaz, es necesario rociarlos con un limpiador desinfectante especial (que por lo general se vende con el producto) y secarlo con un paño suave (que no esté húmedo, claro está).
El hecho es que para determinar la limpieza y cuidado de los juguetes sexuales, hay que prestar atención al material con el que están fabricados. Si están diseñados con materiales porosos (que absorben líquidos o gases) el proceso de higienización será diferente. He aquí algunas reglas de higiene que no debemos ignorar nunca:
Silicona
La silicona es un material no poroso y se puede desinfectar casi que con cualquier método de limpieza. Por lo tanto, para los juguetes sexuales fabricados totalmente de silicona, recomendamos la esterilización por ebullición o agua hervida.
Muchas personas los higienizan solo con agua y jabón. Pero esta técnica es la más adecuada si el juguete está compuesto por diferentes materiales, porque podría dañar el material durante la ebullición y deteriorar el juguete. Desgraciadamente, este método no elimina completamente las bacterias y podría ocasionarnos problemas si estamos utilizando el juguete erótico para la penetración anal o vaginal.
Vidrio y madera
Estos materiales son etiquetados como no porosos, pero en la mayoría de los casos se utilizan productos de limpieza que vienen con los juguetes sexuales. Si el juguete es de vidrio o cerámica debemos examinarlo cada vez que lo utilicemos. La razón: hay que verificar que no tenga grietas, astillas o raspaduras. De presentarlas no debemos utilizar el producto por nada del mundo.
Ahora ¿es posible emplear otros métodos de higienización con estos materiales? Sí…
- Juguetes sexuales de vidrio: La mayoría de los juguetes sexuales de vidrio podemos esterilizarlos en agua hirviendo o en el lavavajillas. Pero ojo, hay que tener en cuenta que este material permanecerá extremadamente caliente durante un tiempo después del lavado. Además, se recomienda envolverlos en una toalla pequeña dentro de la olla para evitar que la golpee y se rompa.
- Juguetes sexuales de madera: Normalmente están acabados en poliuretano o laca, por lo que son seguros para el cuerpo. Lo ideal es limpiarlos con un paño suave y no usar limpiadores abrasivos, ni hervirlos, por supuesto.
¡No lo olvidéis! Estas son solo recomendaciones generales. La limpieza y cuidado de los juguetes sexuales siempre debe hacerse siguiendo las instrucciones del fabricante. Es posible que vuestro consolador de vidrio no sea capaz de soportar altas temperaturas, de manera que un simple enjuague con agua y jabón será suficiente.
Metal
El metal es un material no poroso, lo que significa que podremos utilizar cualquier método de limpieza. Solo debemos prestar atención a un aspecto importante: si decidimos utilizar la esterilización por ebullición para higienizarlo, hay que tener muchísimo cuidado porque el metal se caracteriza por mantener temperaturas elevadas después de retirarla del agua hervida. ¡Dejemos que se enfríe, por favor!
Tampoco usemos productos abrasivos para limpiar nuestro juguete de metal y asegurémonos de guardarlo siempre en un estuche, sobre todo si vamos a viajar.
Plástico
El plástico ABS no es tóxico ni poroso. Es un material muy utilizado en juguetes eróticos para elaborar sus asas o incluir detalles, de hecho se suele destinar para el cuerpo de todo el producto. Por cierto, no se aconseja usar la técnica de esterilización por ebullición si nuestro juguete está elaborado con plástico ABS porque podríamos dañarlo. ¿Qué hacer en este caso? Sigamos la primera regla de limpieza y cuidado de los juguetes sexuales: consultemos las instrucciones del fabricante.

Caucho de termoplástico (TPR)
El TPR siempre ha generado muchas dudas sobre sus efectos en el cuerpo humano. Sin embargo, se ha demostrado que todos los materiales termoplásticos están libres de ftalatos y no son tóxicos, pero hay un detalle: ¡son porosos!
Los juguetes sexuales porosos pueden provocar infecciones y, lamentablemente, no existe ningún método de limpieza que pueda desinfectarlos y hacerlos 100% seguros. ¿Entonces? Bueno, solo nos queda usar agua y jabón neutro para limpiarlos. Pero, para disminuir los riesgos de infección, podríamos utilizar un condón de poliuretano como barrera para las bacterias ubicadas en los poros.
PVC, gelatina, cuero, látex
Nos encontramos, una vez más, frente a materiales muy, muy porosos y con un altísimo riesgo de contener ftalatos. Y a pesar que algunos fabricantes los describen como "libres de ftalatos", existe la posibilidad de que presenten componentes químicos que puedan irritar la piel.
Para evitar posibles infecciones con el PVC, la gelatina, el cuero y el látex, lo mejor es usar un condón para protegernos, aunque lo hayamos lavado previamente con agua y jabón. ¡No te confíes nunca con estos materiales!
Elastómero
Consiste en un material muy empleado para fabricar los masturbadores. Es poroso, pero sigue siendo una opción más “amigable” que la gelatina, el PCV y el látex. Por lo general, los productos eróticos de elastómero tienen un olor químico menos fuerte y una calidad ligeramente más alta que la gelatina y el TPR.
Para realizar una correcta limpieza y cuidado de los juguetes sexuales fabricados con este material, es necesario enjuagarlos y limpiarlos con agua y jabón. Los aerosoles y toallitas especiales para productos eróticos también son útiles, pero no del todo, porque solo limpian la superficie y no entran directamente en los poros.
Sugerencias extras:
- Asegurémonos que estén 100% secos antes de colocarlos en un cajón.
- Cuidado con la aparición de manchas negras o malos olores.
- El cambio de color es un indicativo de que está creciendo moho en los poros del juguete.
- Utilizar condón de poliuretano.
- No usarlo más y reemplazarlo inmediatamente en caso de presentar anomalías.
Materiales realistas
Como su propio nombre lo indica, los juguetes para adultos fabricados con materiales realistas se sienten como piel real. Son muy comunes en los productos sexuales masculinos, incluyendo en algunos modelos de vibradores y consoladores.
Si debemos poner en relieve alguna norma de limpieza y cuidado de los juguetes sexuales realistas, es que debemos usarlos con condones de poliuretano. En muchos casos, el agua y jabón es el método más recomendando para higienizarlos. Eso sí, debemos asegurarnos de que estén 100% secos antes de guardarlos.
Sugerencias extras:
- No limpiarlos con productos químicos agresivos (pueden permanecer en los poros).
- Inspeccionarlos antes de cada uso.
- Prestar atención al color, los olores y las manchas negras.
- Si notas algo anormal, no uses el juguete sexual.
- En caso de sentir picazón o ardor durante su uso, hay que dejarlo de utilizar.
Conclusiones
Para establecer el método de limpieza y cuidado de los juguetes sexuales, tenemos que seguir dos normas esenciales: La primera; seguir las instrucciones del fabricante y, la segunda; saber de qué material están fabricados. Recordemos que los materiales pueden ser porosos o no porosos.
Los materiales porosos son los que demandan nuestra mayor atención y, por lo general, se utilizan para diseñar consoladores realistas y masturbadores masculinos. Suelen imitar un cuerpo vivo, son hipoalergénicos y muy agradables al tacto, pero su limpieza (con agua y jabón o con limpiadores especiales) no garantizan totalmente la eliminación de las bacterias.
También debemos secarlos con un paño suave que no esté húmedo. Además, dejarlos secar el tiempo suficiente. Pero ¿queréis nuestro consejo? Ponles un condón de poliuretano al momento de usarlos.
Al fin y al cabo, la limpieza y cuidado de los juguetes sexuales es lo que determinará nuestro disfrute total con estos productos eróticos, incluyendo, por supuesto, la preservación de la salud de nuestros genitales.