
El embarazo es uno de los mejores momentos en la vida de una mujer. Estos nueve meses, sin embargo, traen consigo preguntas y dudas sobre muchos temas, incluyendo la intimidad. Y es que el sexo en el embarazo suele ser considerado un tabú, producto de las creencias populares y falsos mitos.
Muchas veces el primer trimestre puede ser el más difícil de sobrellevar, porque las hormonas “se vuelven locas”, llegando a afectar el deseo sexual. Es normal que se presenten náuseas, cansancio y otras molestias que nos hacen sentir con muy pocas ganas de hacer el amor (esto es una realidad). A ello se suman, en algunos casos, factores psicológicos de ansiedad y miedo.
Evidentemente no debemos generalizar, pero también puede ocurrir que durante el primer trimestre tengamos que lidiar con un aumento del deseo, ligado al aumento de la progesterona. Generando sensibilidad en los genitales y otras zonas erógenas.
Por lo general, durante este período ningún médico desaconseja el sexo, excepto que haya alguna amenaza de aborto u otra contraindicación. El hecho es que, desde STOYINLOVE, vamos a desmontar algunos mitos y tabúes que giran alrededor de la intimidad en el periodo de gestación.
5 falsos mitos sobre el sexo en el embarazo
En promedio, tanto en estudios viejos como en los más recientes, aseguran que el interés sexual femenino y la actividad sexual disminuyen levemente en el primer trimestre del embarazo, mostrando patrones variables en el segundo trimestre y disminuyendo dramáticamente en el tercer trimestre.
Ahora, esta no es una regla absoluta, podemos decir que algunas mujeres encuentran su primer orgasmo real durante este periodo. El sexo en el embarazo, de hecho, puede llegar a ser más placentero para la mujer y, por supuesto, para su pareja.
A continuación repasamos algunos mitos sobre la actividad sexual durante la “dulce espera”:
¿Le estamos haciendo daño al bebé?
Esta pregunta es probablemente la más popular, pero la respuesta es NO. El feto, de hecho, está bien protegido dentro del saco amniótico en el útero y nunca podrá ser alcanzado durante la penetración, independientemente del tamaño del pene.
A veces puede ocurrir que, tras el acto sexual, se produzca una pérdida de sangre, pero en el caso de pequeñas manchas no debéis alarmaros.

Las mujeres tienen menos deseo sexual
Como hemos visto, este no es el caso, salvo por algunos períodos, sin embargo, muchas madres se muestran más apasionadas durante el embarazo. La razón es simple; los cambios hormonales suelen aumentar el apetito sexual, provocando en la embarazada deseos de caricias y ternura.
Durante este período, además, el útero se expande y crece, el clítoris también aumenta e incrementa el flujo de sangre a los órganos pélvicos. ¿El resultado? Un mayor apetito sexual.
Las mujeres embarazadas sienten menos placer
Que las mujeres embarazadas sientan menos placer también resulta un “engaño”. Es, incluso, todo lo contrario, a medida que se recibe más sangre, las paredes de la vagina están más perfundidas, haciendo que el orgasmo sea más prolongado e intenso.
No sentir placer o no poder llegar al orgasmo durante el sexo en el embarazo, puede derivar de factores psicológicos ligados a la ansiedad, la tensión o el miedo. Ello dificulta el acercamiento a las relaciones sexuales.
Estas situaciones particulares, sin embargo, pueden abordarse y superarse fácilmente hablando con tu pareja. El diálogo con tu compañero es importante, especialmente en un período tan delicado. Y lo seguirá siendo más adelante, cuando el niñ@ nazca trayendo cambios más profundos en la vida de la pareja.
Los hombres no presentan caída de la libido
Absolutamente falso, incluso el hombre puede presentar sus problemas para tener sexo durante el embarazo, ya que enfrentarse a una barriga no es habitual en ellos y puede convertirse en un período muy difícil de vivir.
El bebé siente las relaciones sexuales
Mucha gente cree que el acto sexual durante el embarazo es percibido por el niñ@, llegando a pensar que hacer el amor frecuentemente puede influenciar y traumatizar a la criatura. Esto es falso y hasta parece absurdo pensarlo.
El feto no percibe mucho de lo que ocurre fuera, estando en el útero. Es más, el sexo en el embarazo libera endorfinas, sustancias que estimulan la sensación de bienestar en la madre y generando efectos positivos en el bebé.

Beneficios del acto sexual durante el embarazo
Como veréis, el sexo en el embarazo puede tornarse más placentero para la pareja, añadiendo un plus a su vida sexual. Y si bien los riesgos de que suceda todo lo contrario están presentes, hacer el amor durante el periodo de gestación, normalmente aporta los siguientes beneficios:
- Buen humor: Tener sexo mejora el estado anímico de la futura madre, porque recibe la confirmación de que es amada. Ello, psicológicamente la hace sentirse mucho más tranquila, convirtiéndose en una fuente de buen humor y bienestar.
- Más diversión: Gracias a los cambios hormonales fisiológicos de la mujer embarazada, aumenta el flujo de sangre a la pelvis, la vagina se estrecha y el clítoris se ensancha. Y ahora la futura madre puede lograr un orgasmo más intenso, experimentando mayor placer.
- Adiós a métodos anticonceptivos: Durante el embarazo se elimina el problema de la anticoncepción, por lo que ambos pueden relajarse y disfrutar el uno del otro, sin preocupaciones.
- Beneficios para la salud: Tener relaciones sexuales prepara bien el perineo para el parto, además, los tejidos no pierden su elasticidad y aumenta la probabilidad de que el parto se produzca sin desgarros ni incisiones.
- Preparación para el parto: El sexo durante el embarazo también es beneficioso porque la hormona oxitocina, liberada durante el orgasmo, provoca contracciones uterinas débiles. Estas contracciones representan una excelente preparación, porque son similares al trabajo de parto. Con un “entrenamiento” frecuente, los músculos de la vagina y el útero serán más elásticos y esto facilitará enormemente el proceso de parto.
- Estimula el parto: Si el útero y el bebé están “maduros” y la fecha de parto está cerca o ya pasó, los médicos aconsejan a los futuros padres que tengan relaciones sexuales para estimular el parto.
Contraindicaciones del sexo en la maternidad
El sexo se prohíbe por el médico en los casos en que el embarazo se complique. Las relaciones sexuales durante el periodo de gestación, por ejemplo, están contraindicadas si existe un riesgo comprobado de aborto espontáneo o parto prematuro.
Ello, obviamente, va más allá de las situaciones normales y siempre debe ser revisado por un ginecólogo. Los casos más frecuentes en los que el sexo está contraindicado son:
- La amenaza de aborto o parto prematuro.
- Placenta previa.
- Contracciones uterinas.
- Rotura prematura del saco amniótico con pérdida de líquido.
- Cuello del útero dilatado.
- Pérdida de sangre.
- Infecciones.
Conclusiones
El embarazo, al fin y al cabo, es un estado natural de la mujer y no se debe descartar el sexo. Pero, resulta necesario comprender, dada la situación, que en la vida íntima hay algunos rasgos que requieren atención. Y estos no son solo matices fisiológicos, sino también psicológicos.
Después de todo, las parejas pueden percibir el sexo en el embarazo de diferentes maneras y es bueno que sus puntos de vista sobre este tema coincidan. Por el contrario, pueden presentarse problemas para que ambos disfruten de cada encuentro íntimo.
Tener conocimiento sobre los mitos del acto sexual durante el periodo de gestación, resulta importante porque os permitirá experimentar relaciones de mayor calidad, sin prohibiciones creadas por la creencia popular.