
¿Alguna vez has tenido sexo con el amor de tu vida imaginando que es otra persona? Si tu respuesta es afirmativa y te sientes mal por fantasear con otras personas teniendo pareja, te contamos que esta es una fantasía completamente inofensiva y aceptable. Tener estos pensamientos eróticos, de hecho, es conocido como alorgasmia.
Se trata de una fantasía sexual que se lleva a cabo cuando una persona tiene relaciones sexuales con su pareja y siente más placer al imaginar que está haciendo el amor con una tercera persona.
Ojo, fantasear con otras personas teniendo pareja no denota precisamente la existencia de un problema, sin embargo, podría implicar que la relación con la que sentimos seguridad ya no nos alimenta. Es un hecho, si nuestro conyugue no se preocupa por hacernos saber que somos sexys y deseables, podríamos terminar fijándonos sexualmente por otra persona que sí nos los demuestra.
Ahora, cuando la relación marcha bien en todos los sentidos, este tipo de pensamiento solo puede tratarse de una fantasía como cualquier otra. La pregunta del millón es, ¿por qué pienso en alguien más cuando hago el amor? En STOYINLOVE explicaremos que la alorgasmia es más común de lo que mucha gente piensa.
¿Qué es la alorgasmia?
Usualmente se suele confundir la alorgasmia con la anorgasmia. Este último término se refiere a un trastorno sexual en el que las mujeres no pueden alcanzar el orgasmo. En cambio, la alorgasmia no está asociada con una enfermedad, sino que hace alusión a una fantasía en la que una persona tiene sexo con alguien, pero piensa que lo está haciendo con un tercero.
Lo más curioso de la alorgasmia es que esa otra persona, puede ser imaginaria o simplemente alguien inalcanzable como un artista, una celebridad o un deportista famoso. Puede ser, de hecho, alguien al que vemos todos los días como un vecino o una vecina, un colega o un hombre/mujer que conocimos en la calle, y ¿por qué no? hasta un ex.
Si bien fantasear con otras personas teniendo pareja puede ser considerado como un pensamiento anormal, la verdad es que es una de las fantasías más comunes que existen. El objetivo de esta práctica es el mismo que cualquier otra fantasía sexual: aumentar el placer.
Motivos por los que podemos experimentar la alorgasmia
Las razones por las que solemos fantasear con otras personas teniendo pareja pueden ser las mismas que cuando tenemos otra fantasía sexual: vivir una aventura diferente o experimentar cosas nuevas, romper con la rutina, aumentar la libido, etcétera.
En otras palabras, en lugar de preguntarnos por qué sentimos la necesidad de pensar en alguien más mientras tenemos relaciones sexuales con nuestra pareja, debemos prestar atención a esta pregunta: ¿Por qué tenemos fantasías sexuales? He aquí algunas claves:

- Las fantasías sexuales, incluida la alorgasmia, germinan del deseo de querer experimentar formas nuevas o no tradicionales de tener relaciones sexuales.
- La fantasía de vez en cuando es una forma de querer aumentar la libido y el placer sexual.
- También puede convertirse en un mecanismo de defensa. Es decir, podemos tener algunas fantasías para transformar un momento o una situación negativa del pasado en algo positivo.
- Fantasear con otras personas teniendo pareja puede derivar de la necesidad de liberar nuestras inhibiciones y nuestra modestia. Cuando pensamos en otra persona durante el sexo, puede provenir del hecho de que fantaseamos con “algo prohibido”.
- Es posible que sea una respuesta a la necesidad de romper con la rutina o monotonía sexual. En este caso, los pensamientos eróticos son una forma de causar pasión durante el sexo.
Cómo es fantasear con otras personas teniendo pareja
¿Está mal pensar en otra mujer u otro hombre cuando haces el amor? Esta es una pregunta que a menudo es hecha por quienes fantasean con su instructor, su actriz favorita o el vecino mientras tienen relaciones sexuales con su pareja.
Fantasear con otras personas teniendo pareja no necesariamente debería significar que algo está mal con su compañero o compañera, tampoco es un signo de infidelidad.
Es verdad, la alorgasmia suele considerarse una fantasía inofensiva, pero también puede suponer un problema, especialmente cuando se convierte en la única forma en la que tu pareja consigue excitarse o alcanzar el orgasmo. Además, cuando se practica con regularidad, puede ocasionar inconvenientes en la relación, generando desconfianza y bajando la autoestima de tu pareja.
Cuando la alorgasmia se convierte en obsesión: ¿Qué hacer?
Una forma de combatir la alorgasmia cuando se convierte en obsesión es reflexionar sobre lo humillante y frustrante que puede ser para tu pareja, quien seguramente se sentirá poco deseada y utilizada.
Dar rienda suelta a la imaginación es uno de los consejos más comunes cuando se habla de sexo. Pero cuando los pensamientos de deseo y placer se orientan a otra persona mientras haces el amor con tu pareja, esto puede resultar poco inofensivo para ella, sobre todo cuando imaginarse a otro se vuelve costumbre.

A continuación compartimos algunos consejos para superar este problema:
- Practica la empatía. El primer paso es ponerte en los zapatos de tu pareja. Pregúntate: ¿Cómo me sentiría, si mi conyugue siempre piensa en otra persona cada vez que tenemos sexo? ¿Cuáles serían los sentimientos que experimentaría? ¿Me sentiría bien?
- Conversa con tu pareja. La comunicación siempre es clave para resolver cualquier problema de pareja, incluso, en el ámbito sexual. Comunícale, por tanto, las razones por la que llegaste a este punto, reconoce tu error y exprésale cuánto amor sientes.
- Invítala a practicar algo nuevo en la cama. Plantéale que te gustaría hacer cosas nuevas en la cama para acabar con esta obsesión. Podría ser practicar otras técnicas que generen mayor cercanía como el masaje erótico, el Mindful sex, etc. Antes, sin embargo, te recomendamos que hagáis una salida de pareja, como ir al cine, a un lugar al aire libre, a cenar…
- Usa palabras que lo/la hagan sentir deseada/o durante el rito amoroso. “Nadie como tú”, “Solo tú me haces sentir de esta forma”, “No me cansaría de hacerte el amor”, etcétera.

Conclusiones
Fantasear con otras personas teniendo pareja, en definitiva, puede ser considerada un arma de doble filo. Porque si bien puede funcionar para aumentar el placer y ser un método efectivo para romper con la rutina sexual, también podría traducirse en un problema si se convierte en algo adictivo y solo se alcanza el orgasmo de esta forma.
¿Nuestro consejo? Practicar la alorgasmia esporádicamente y como un juego de roles. Es decir, ambos se podrían disfrazar de sus amores platónicos, como un cantante famoso, un deportista, etc. De esta forma la experiencia será más divertida e inmersiva para ambos.