El cuerpo humano está compuesto de 1.800 cm2 de piel, 720.000 terminaciones nerviosas y 1,5 millones de sensores sensoriales. Estrictamente hablando, todo el cuerpo es una zona erógena, por tanto, el sexo no debería limitarse solo a la estimulación de los genitales. Y eso es lo que lo hace mágico, porque tenemos la posibilidad de experimentar una infinidad de sensaciones al explorar otras áreas.
Es un hecho, todo nuestro cuerpo puede tener un potencial erógeno. Por supuesto, algunas zonas erógenas no genitales son más sensibles que otras y pueden ayudarnos a alcanzar el orgasmo más rápido. Cada persona, sin embargo, es diferente y experimenta cada caricia de manera distinta. En otras palabras; lo que es placentero para ti, puede que no lo sea para tu pareja.
Entonces, ¿qué es una zona erógena? Consiste en un área del cuerpo que tiene el potencial de crear excitación erótica y sexual al tocarla. Muchos terapeutas sexuales, de hecho, recomiendan estimular todas estas partes antes de iniciar el coito.
Ahora, saber cuáles son las zonas erógenas no genitales y cómo estimularlas podría darle un giro especial a los encuentros amorosos con tu pareja. Es precisamente en este punto donde queremos ayudaros para llevar vuestras experiencias íntimas a otro nivel.