
Desde la infancia de la humanidad, tanto los hombres como las mujeres, hemos tenido ganas de hacer el amor. Y es que, desde la prehistoria, hemos buscado la forma de tener hijos o de satisfacer nuestras necesidades más carnales.
Ahora, si bien hablamos de una actividad natural y necesaria para la supervivencia de nuestra especie, en muchas sociedades se ha considerado un tema prohibido, sin embargo, en las civilizaciones más modernas la “democratización” del sexo ha llegado a tal punto que parece ser una obligación.
En muchas culturas, el sexo ha sido visto como un tema tabú, siempre oculto y censurado. Se han creado mitos y leyendas sobre el acto sexual que han llevado al establecimiento de reglas que dictan cómo, cuándo y con quién se debe tener relaciones sexuales. ¡Es como si quisieran controlar nuestro cuerpo y nuestras emociones!
Por otro lado, la presión social por tener relaciones sexuales es como un tsunami. En algunas civilizaciones, se espera que las personas tengan intimidad a temprana edad, incluso, si no lo hacen, las tilda de raras. Además, factores como la cultura popular, la publicidad y los medios de comunicación nos venden una imagen del sexo como si fuera la octava maravilla del mundo (o, en otras palabras, una obligación).
Al conocer estas dos caras de la moneda, conviene preguntarse si el sexo en la sociedad es un tabú o una obligación. Desde STOYINLOVE profundizamos más sobre el tema en aras de llegar a una conclusión razonable.
¿Tabú u obligación? Factores que han influido en nuestra percepción sobre el sexo
En algunas sociedades modernas, el sexo se ha convertido en un tema tabú y, a la vez, en una obligación. Es como si nos dijeran "¡tienes que hacerlo y disfrutarlo, pero si lo haces, te juzgamos y censuramos!" Es una auténtica locura, sin embargo, ello se debe a varias razones culturales, sociales y psicológicas.
Veamos a continuación algunos de los factores que han influido en nuestra percepción sobre el sexo a lo largo de la historia:
La religión
En primer lugar, hay que destacar el papel que la religión ha desempeñado en la historia de la humanidad. Muchas religiones han establecido normas y reglas en torno al sexo, creando la idea de que solo debe ser practicado dentro del matrimonio y con fines reproductivos.
Esta idea ha sido aceptada por muchas sociedades y ha llevado a que el sexo se considere un tema prohibido fuera de este contexto.

La educación
La educación también ha tenido influencia sobre la perspectiva que tenemos de la intimidad. Algunas culturas lo ven como un tema que se debe hablar abiertamente, mientras que en otras se evita hablar del tema y se considera tabú.
En general, la educación sexual puede tener un impacto significativo en la percepción del sexo y en la forma en que se aborda en una sociedad. Una formación adecuada sobre este tema, puede ayudar a las personas a comprender mejor su cuerpo, sus emociones y sus relaciones sexuales, lo que abre camino a tener relaciones sexuales más saludables y satisfactorias.
El machismo
No sólo la religión ha influido en la percepción que tienen muchas sociedades sobre las relaciones sexuales, también ha habido una cultura de machismo que ha llevado a que se considere como una obligación para los hombres.
Se ha creado la idea de que los varones deben tener sexo para demostrar su virilidad y su capacidad. Ello ha llevado a que muchas mujeres sean presionadas para tener intimidad y a que se cree una cultura de violencia sexual en la que las féminas son vistas como objetos para el placer.
Ahora ¿el sexo en la sociedad es una obligación? La respuesta es no. Hablamos de una actividad que debe ser practicada de forma libre y consensuada. Nadie debe sentirse obligado a tener relaciones sexuales si no lo desea, y nadie debe ser presionado para tenerlas. La intimidad en la cama no debe ser vista como una forma de demostrar la virilidad o la capacidad sexual de alguien, sino como una actividad que se disfruta y se comparte con otra persona.
El sexo en la sociedad como un tabú
Por alguna razón el sexo, sigue siendo un tabú en algunas sociedades. La vagina, el pene, el coito y el preservativo son palabras que a muchos les hace sentir aversión, pero ¿por qué? ¿Por qué algo tan natural y divertido como el sexo sigue siendo un tema incómodo para algunos?
El tabú en torno al sexo se extiende, de hecho, hasta la educación. ¿Recuerdas aquella clase de educación sexual en la que el profesor parecía más incómodo que los alumnos? Parece que el sexo no es un tema familiar ni escolar, sin embargo, esta carencia tiene graves consecuencias.
Si tratamos el sexo como algo incómodo, vamos a caer en déficits de educación sexual. Y eso, nos lleva a problemas en la vida adulta. La educación sexual es esencial para vivir de manera saludable nuestra intimidad. ¿No te has preguntado nunca por qué tantas personas sufren de disfunciones sexuales? La mayoría de los problemas derivan de mitos y prejuicios sexuales que alejan la realidad. Por todo ello, necesitamos un diálogo honesto y abierto sobre el tema.

El sexo en la sociedad como una obligación
Ahora, si vemos la otra cara de la moneda, el sexo se ha convertido en el amigo pesado que siempre te persigue. La razón es simple, está por todas partes: en las redes sociales, anuncios publicitarios, películas, series, etc. Esto es porque nos lo están vendiendo como una obligación.
La publicidad es un claro ejemplo de cómo las relaciones sexuales son vistas como una obligación. ¿Alguna vez te has preguntado por qué ponen a una mujer teniendo un orgasmo para vender un helado? Expresiones artísticas como el cine y la pornografía, han logrado convertir el sexo en algo de excesiva importancia. Y eso lleva a que se convierta en una obligación.
Ello se ve reflejado en el día a día. ¿Te imaginas la presión que siente un adolescente o un joven por ser virgen? ¿O la ansiedad de una persona por cumplir con las expectativas sexuales de su pareja? Esto nos muestra la toxicidad que representa ver el sexo como una obligación.
Conclusiones
La presión social y cultural para tener relaciones sexuales y disfrutarlas puede generar incomodidad en algunas sociedades modernas. Es importante que las personas aprendan a tener una visión más amplia y respetuosa de la sexualidad, además, que se promueva una educación sexual adecuada y sin tabúes. De este modo se podrá superar la idea de que el sexo es un tabú o una obligación.
Tenemos que cambiar la concepción que tenemos del sexo. No debemos verlo como un tabú o una obligación, sino como una actividad natural y saludable, ya que puede aportar muchos beneficios a cualquier persona.
Nuestro consejo es que disfrutes del sexo sin presiones ni obligaciones. Es decir, que sea algo divertido y libre.