
El cuerpo de cada mujer, pese a que anatómicamente sea el mismo, reacciona de diferente manera a los estímulos externos. No nos asombra, por tanto, que cada una de nosotras tenga su propia guía de placer personal, sin embargo, hay una práctica que compartimos en común: la masturbación femenina. Y es que el autoerotismo en la mujer está dejando de ser un tabú, convirtiéndose incluso en un tema muy abordado en la salud sexual.
Son numerosas las mujeres que nos masturbamos, de hecho, cada vez más chicas se suman a este acto placentero. ¿La razón? Bueno, afortunadamente hemos empezado a entender el autoerotismo y su significado como un medio poderoso no solo de placer, sino de independencia y liberación sexual.
La masturbación femenina, se puede practicar de formas muy creativas. No tiene por qué limitarse a la estimulación del clítoris, existen otras técnicas para disfrutar del autoerotismo en todo su esplendor. Las posibilidades son casi que infinitas, pero la clave para divertirnos es sentirnos libres de experimentar como mejor nos plazca.
En esta breve guía analizaremos algunos aspectos de la masturbación en la mujer: mitos, beneficios y algunas técnicas para llevar nuestras sesiones a otro nivel.
Masturbarse duele: ¿Mito o realidad?
Hay chicas muy jóvenes que se sienten atraídas por el mundo de la masturbación femenina, sin embargo, no se atreven a dar el primer paso por miedo a lastimarse o, simplemente porque piensan que masturbarse duele. ¡Nada más alejado de la realidad! El autoerotismo es saludable tanto para el cuerpo como para la mente.
Los beneficios de la masturbación, en general, incluyen la liberación de endorfinas, una sustancia que el cuerpo humano produce para eliminar el estrés. Evidentemente, el autoerotismo femenino tiene una repercusión en el organismo que se expresan en una serie de bondades, dado que:
- Mejora las condiciones de sueño y descanso
- Favorece la recuperación de energía para afrontar la vida diaria
- Permite mantener el suelo pélvico entrenado
- Mejora nuestro estado de ánimo
- Aporta una sensación de bienestar general
- Es una forma de explorar mejor nuestro cuerpo y conocer lo que realmente nos gusta.
- Reduce los niveles de estrés
- Ayuda a aliviar los cólicos menstruales
- Los orgasmos auto-alcanzados pueden reducir el riesgo de diversas enfermedades, como la diabetes y el cáncer
- Ayuda a evitar la anorgasmia y el vaginismo
- Es una solución para quemar calorías
- Facilita el orgasmo femenino
Por último, familiarizarse con la masturbación femenina también es importante para mejorar el rito amoroso con nuestra pareja. Al aumentar la conciencia del propio cuerpo, será mucho más fácil compartir deseos y sentimientos con nuestro compañero o compañera, permitiéndole entender lo que nos gusta y lo que no.
¿Por qué se masturban las mujeres?
Casi que por las mismas razones que los hombres: para sentir placer en la mayoría de los casos. Pero también para liberar la tensión sexual, combatir el insomnio, el aburrimiento, aliviar los dolores menstruales o reducir los síntomas de la migraña.
Hay quienes dicen que la masturbación en la mujer también es una forma de responder a la llamada cíclica de las hormonas que nos pone en crisis. Mientras que otras lo hacen para jugar junto con su compañero o compañera de una manera diferente.
El caso es que cualquier razón es válida para practicar diferentes técnicas de autoerotismo. Además, esta acción que durante mucho tiempo ha sido considerada desleal e incorrecta, ahora es vista como un pilar fundamental de nuestra sexualidad. Que acudáis a la masturbación femenina cuando estéis solas o acompañadas, no debe ser calificado como un tabú o un acto pecaminoso.

Técnicas de masturbación femenina
Para practicar la masturbación femenina solo basta con escuchar nuestro cuerpo, seguir nuestros instintos y compartir la experiencia con nuestra pareja. Sin embargo, comprender cómo masturbarse correctamente puede hacer la diferencia entre una experiencia placentera y una desagradable. He aquí algunas técnicas para garantizar finales felices:
Masajea el clítoris
La masturbación del clítoris representa el primer paso para acercarnos al autoerotismo femenino, y lo que podría definirse como masturbación consciente. Observar la vulva frente al espejo siempre es muy útil en este acercamiento.
El masaje clitoriano casi siempre se realiza con la yema de los dedos de forma muy intuitiva, ya sea empleando movimientos de tipo rotatorio o realizando pequeños golpecitos (con velocidad y ritmo crecientes). De hecho, esta práctica puede ir acompañada de sensaciones táctiles que involucren otras zonas erógenas.
En definitiva, el logro de la excitación debe ser fácilmente perceptible a nivel físico, ya que el clítoris es un órgano eréctil.
Estimulación vaginal
Se ha revelado que la masturbación vaginal es menos practicada que la masturbación clitoriana. Quizá dada a la mayor dificultad inherente en esta actividad porque implica la introducción de los dedos, o de algún juguete sexual dentro del órgano.
Entre los métodos de masturbación orientados a la mujer, sin embargo, la estimulación vaginal es el que asegura el mayor placer. Sobre todo cuando se combina con la estimulación del clítoris.
La clave para realizar la masturbación vaginal con éxito es que el grado de excitación sea alto y os sintáis correctamente lubricadas. En este punto podéis introducir los dedos en la vagina y doblar ligeramente las falanges en forma de gancho, con la finalidad de llegar al mítico punto G.
La doble penetración
Si bien la masturbación en la mujer ha sido durante mucho tiempo un tabú, lo es más aún si lo hacemos analmente. ¿Esto debe limitaros a experimentar el autoerotismo? La respuesta es no. La zona del ano es muy rica en terminaciones nerviosas, lo que la hace muy sensible a los estímulos y al placer.
En este caso, podemos probar con una triple estimulación. Con los dedos de una mano nos podemos dedicar a masajear el clítoris, mientras que con los dedos de la otra mano a la masturbación vaginal. Eso sí, transportando el flujo de la vagina hacia el ano, para facilitar el proceso (aunque podemos usar lubricante para esta zona).
Practicando movimientos circulares y de ajuste podemos ingresar en el orificio. El hecho es que esta práctica es una forma de alcanzar un orgasmo clitoriano y vaginal a la vez.
La técnica de la frotación
Una forma estupenda de masturbarse, sin tener que hacer demasiado esfuerzo, es frotándonos contra una almohada. Podéis hacerlo vestida, en ropa interior o completamente desnuda.

Con la menstruación
Seamos claras, ninguna está obligada a hacerlo, incluso, oponerse a la idea de masturbarse con la menstruación es totalmente comprensible. Pero, merece la pena destacar que podéis hacerlo involucrando el clítoris, ya que este “botoncito del placer” se puede estimular sin ensuciarse.
Ahora, si queréis ir más allá, os aconsejamos usar un vibrador o un juguete sexual (y lavarlo posteriormente, claro está). Es una realidad que el acto de la masturbación vaginal femenina durante la menstruación puede relajar los músculos y ayudar a reducir las molestias asociadas con el periodo.
Conclusiones
La percepción de que la masturbación femenina es desleal y soez ha sido una de las mayores barreras para que las mujeres puedan disfrutar de este acto tan placentero. Hoy día mucho de los mitos que giran alrededor del autoerotismo son cosa del pasado, de hecho, cada vez más mujeres disfrutan de sus bondades regularmente.
Ciertamente, la masturbación aporta beneficios tanto físicos como mentales, pero también representa una oportunidad para explorar nuestros cuerpos y fantasear en una situación relajada. Todo sin ansiedad y sin presiones, lo que indudablemente nos hace sentir más seguras con nosotras mismas.
En STOYINLOVE recomendamos no subestimar el poder de autoerotismo no sólo para satisfacer el deseo sexual, sino también como un aperitivo antes del plato principal.