
Hasta hace unos años, las relaciones estaban dominadas por una concepción basada en el amor romántico. Es decir, una idea que transforma el afecto en un sentimiento compartido exclusivamente por dos personas que establecen una relación, en la que no debería involucrarse un tercero. En los países occidentales, sin embargo, se está imponiendo otra forma de entender las relaciones amorosas: el poliamor.
El hecho es que cada vez escuchamos más sobre el poliamor, un tipo de relación amorosa consensuada enmarcada en la libertad de tener múltiples relaciones al mismo tiempo. Se trata de un nuevo formato de pareja que, generalmente, se describe como una forma de no monogamia ética, fundamentada en el consenso y la responsabilidad.
Existen, por supuesto, otras formas de no monogamia ética: la pareja abierta, el swinging y la anarquía relacional. Todos estos formatos relacionales implican un manejo consciente de los celos y rechazan ese pensamiento de que la exclusividad sexual resulta indispensable para construir relaciones profundas, comprometidas y duraderas.
Ahora, para evitar malentendidos sobre su significado real, en STOYINLOVE vamos a explicar cómo integrarlo con las ideas de relaciones amorosas a las que estamos culturalmente acostumbrados.
Los principios del poliamor
El término poliamor fue acuñado por Morning Glory Zell-Ravenheart en 1990, y desde entonces se ha vuelto popular, como idea y filosofía de vida, en muchos países occidentales.
Uno de sus principios es que no tiene por qué basarse en relaciones formalizadas, como sucede en los matrimonios. Se diferencia de la poligamia, de hecho, porque esta última, sugiere la unión de un hombre y muchas mujeres o de una mujer y muchos hombres.
A continuación, precisamos los principios del poliamor para comprender su espíritu:
- En general, el poliamor es la tendencia, preferencia o hábito de relacionarse amorosamente con más de una persona a la vez y, en un contexto, donde todos los involucrados son conscientes de esta situación.
- No visualiza, por tanto, a la pareja como unidad fundamental en la que las personas intercambian conductas afectivas e íntimas. Ello no significa que se cometan infidelidades.
- Hay muchas formas de experimentar este formato relacional, además, el hecho de que más de dos personas puedan participar en una relación poliamorosa no hace más que aumentar el número de posibilidades.
- Es una forma de gestionar la afectividad que no necesariamente engloba el sexo. Puede ocurrir, incluso, que todas las personas que participan en un grupo de poliamor tengan diferentes orientaciones sexuales o simplemente no tengan intimidad en la cama.
- También puede ocurrir que algunas personas involucradas tengan relaciones íntimas de este tipo y otras no.
- Este modelo relacional aborda un tipo de relación que se mantiene en el tiempo y que no se limita a un breve periodo de minutos u horas, como puede ocurrir en intercambios esporádicos o fluctuantes. Las relaciones poliamorosas son así porque, nos hablan de la naturaleza de la relación afectiva que muchas personas tienen entre sí.

Tipos de poliamor
La existencia de límites generalizados de lo que se puede y lo que no se puede hacer en una relación poliamorosa ha generado que, en ocasiones, este tipo de afecto se conozca simplemente como no monogamia. Ello, nos permite abarcar un amplio abanico de tipos de relaciones que no restringen las diferentes formas de vivir el poliamor.
Ojo, la forma de clasificar este formato de pareja puede variar según el tipo de criterios que se utilicen para distinguir entre categorías. De modo que sí es posible distinguir las principales formas de relaciones poliamorosas:
Poliamor jerárquico
En este tipo de poliamor hay un grupo nuclear en el que la relación es más intensa y un periférico en el que las relaciones establecidas son secundarias. Normalmente toda persona tiene una relación principal y otras de menor importancia, lo que significa que los/as involucrados/as en una relación principal pueden vetarse entre sí, evitando que se sientan atraídas sentimentalmente con otros/as.
De los diferentes tipos de poliamor, este es el que más se asemeja a las relaciones de pareja tradicionales en los países occidentales.
Polifidelidad
En la polifidelidad las relaciones íntimas se resumen a un determinado grupo de personas y con una libertad muy limitada. De manera que fuera de este círculo de miembros, no se permite el contacto sexual.
Anarquía relacional o amor libre
La anarquía relacional es el tipo de poliamor menos parecido a las relaciones maritales monógamas. En ella, las personas que intervienen en las relaciones no tienen ningún tipo de restricción y tienen total libertad para elegir cómo relacionarse con cada persona en particular.
En otras palabras, no hay presión para convertir las relaciones establecidas con los demás en un conjunto de normas estereotipadas, ni es necesario colocar etiquetas que las definan.
El caso es que se diferencia de otras formas de poliamor por ser mucho más desestructurada. Y si bien siempre debe basarse en el consenso y requiere un cierto grado de compromiso, se construye desde cero en el momento de iniciar la relación y no se fundamenta en expectativas enmarcadas en roles o tradiciones de género.

¿Quiénes practican este formato de pareja?
Identificar el número de personas que practican el poliamor es muy complicado. Primero porque en muchos países su presencia es tan baja que cuesta estudiarlos, y segundo, porque es muy difícil definir qué es una relación poliamorosa y qué no.
No caer en prejuicios puede ser complicado a la hora de cuantificarlo, sin embargo, el número de españoles que practican algún tipo de poliamor se estima en torno al 5% y el 8%.
En cuanto al perfil de las personas que prefieren relaciones más poliamorosas, un estudio realizado por Amare di più (una organización que aboga por el amor libre) en el que participaron más de 4.000 practicantes de poliamor, mostró dos datos interesantes:
- El 49,5 % de los participantes eran mujeres, el 35,4% eran hombres, y el 15,1% de las personas se identificaron como no binarias.
- Casi la mitad de las mujeres y alrededor del 18 % de los hombres informaron haber tenido relaciones sexuales con personas del mismo sexo en los últimos 12 meses, lo que muestra una tendencia significativamente mayor hacia la bisexualidad activa que la población general.
Estos resultados encajan bien con otros estudios en los que se ha demostrado que en homosexuales y bisexuales el número de poliamorosos es muy elevado. Por otro lado, el nivel de estudios de las personas que practican este modelo relacional fue significativamente superior al promedio de la población general y mostró una tendencia a vivir con menos niños y adolescentes en sus hogares.
Conclusiones
El poliamor, definitivamente, enfatiza la elección consciente del número de parejas con las que quieres involucrarte, en lugar de aceptar las normas sociales que exigen que ames solo a una persona para toda la vida.
Es una forma diferente de vivir las relaciones, de hecho, quienes comparten esta filosofía tienen relaciones no monógamas, que no siguen las pautas impuestas por la sociedad. Las personas poliamorosas, por tanto, tienen múltiples relaciones al mismo tiempo, todas intencionales.
Eso sí, hay que tener cuidado, el poliamor no significa tener una relación abierta que pueda incluir múltiples parejas sexuales ocasionales. En la mayoría de estos formatos relacionales, cada miembro de la pareja es consciente de la presencia y la relación existente con los demás.