Hasta las parejas más ardientes e insaciables suelen atravesar por crisis sexuales donde esa cama que un día fue puro fuego, ahora se siente fría como un témpano de hielo.  Bueno, quizá estemos exagerando, pero no nos engañemos; estos momentos de sequía y frialdad en nuestra vida sexual son lo más normal del mundo. Lo extraño es que muchas veces ni siquiera ocurren por falta de deseo o porque ya no le resultes sexy a tu pareja. Leer más